Zantiratua

Zantiratua en Zeanuri (Bizkaia), c. 1915. Fondo Felipe Manterola
Zantiratua en Zeanuri (Bizkaia), c. 1915. Fondo Felipe Manterola. Archivo Fotográfico Labayru Fundazioa.

En la comarca del Guerniquesado a la torcedura o esguince, típicamente de tobillo, se le dice zantiratua, de zan ‘vena, nervio, tendón, ligamento’ y tiratu ‘tirar, estirar’. Son también habituales las denominaciones bihortua y trokatua, diferenciándose de la dislocación, en cuyo caso se dice que ‘el hueso se ha salido’, hazurrak urten.

Existió la creencia de que las mujeres tenían mayor propensión a torceduras de tobillo mientras duraba la hemorragia menstrual, de ahí que por precaución se los vendaran los días de regla. Así, se interpretaba que una mujer llevara los tobillos vendados por estar menstruando.

El ritual del zantiratua era una práctica popular de sanación que presentaba por lo común dos componentes: uno empírico, consistente en friegas o cataplasmas; y otro mágico-religioso, al tratar simbólicamente de reparar la distensión mediante el cosido de un paño o un calcetín colocado sobre la lesión al tiempo que se recitaba una fórmula y se trazaban varias cruces.

Dioscórides. Salamanca, 1563
Dioscórides. Salamanca, 1563. Eukal Biblioteka. Labayru Fundazioa.

Antes, después o durante el conjuro se masajeaba la zona dolorida. Ha sido además habitual el uso medicinal del llantén, planta herbal con hojas nervadas conocida como zanbedarra. Su nombre y aplicación curativa podrían, de hecho, radicar en la similitud entre los nervios de sus hojas y los tendones o ligamentos dañados.

Las hojas de llantén se empapaban con aceite caliente y se disponían en forma de cruz sobre el miembro herido. Hay quien dice que se utilizaba el llantén de hoja alargada si el paciente era hombre y el de hoja ancha si era mujer.

La curandera, pues han sido en su mayoría mujeres quienes lo han practicado, ‘cosía’ el desgarro con una hebra de hilo no anudada. La fórmula que, con variantes según los lugares, repetía una y otra vez decía: Zantiratu, zan urrutu, zana bere lekuan sartu (Tendón distendido, tendón desgarrado, métase el tendón en su sitio).

Con el tiempo el ritual tradicional, bien se ha perdido, bien ha derivado en un tratamiento de carácter empírico, que no creencial. Tal es el caso del procedimiento recogido en la localidad vizcaina de Gautegiz Arteaga que describimos a continuación.

Una vez diagnosticada la torcedura, la experta procede a tratarla. Prepara para ello una mezcla de aceite y vinagre que aplica mediante friegas con la yema del pulgar. Cubre finalmente la zona afectada con un vendaje no muy fuerte que el paciente debe llevar durante ocho días. Suelen ser suficientes una o dos sesiones, como mucho tres.

Segundo Oar-Arteta – Etniker Bizkaia – Grupos Etniker Euskalerria

Para más información puede consultarse el tomo dedicado a Medicina Popular del Atlas Etnográfico de Vasconia.

 


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